FIFPro: 20 años de futbolistas libres

FIFPro.- El mes que viene hará veinte años desde que entró en vigor en el fútbol internacional la reglamentación que confirmó oficialmente a los jugadores sin contrato como agentes libres.

Desde entonces, dicha norma ha beneficiado las carreras de decenas de miles de jugadores. Más recientemente, en casos como el de Lionel Messi, David Alaba y Memphis Depay, cuando han sido transferidos al París Saint-Germain, el Real Madrid y el FC Barcelona, respectivamente.

Según datos de la FIFA relativos al año pasado, el 63 por ciento de los 17.077 jugadores del fútbol masculino que han pasado de un club a otro en distintos países eran agentes libres, sin contrato.

En la franja superior del juego, los clubes típicamente recompensan a los jugadores juveniles de mayor talento con los salarios más elevados y los vinculan a contratos de mayor duración. Según la investigación de FIFPRO, realizada en 2016, aproximadamente uno de cada cuatro de estos futbolistas pasa de un club a otro como agente libre.

La amplia mayoría de los futbolistas gana salarios modestos, por lo general con contratos por dos años o incluso menos, y todavía muchos más cambian de club libremente.

Jean Marc Bosman Edit CMYK Copy

Sin el caso Jean-Marc Bosman, ningún jugador sería agente libre. En 1990, el futbolista belga se halló incapaz de dejar el RFC Liege, aunque su contrato había expirado. El club se negó a dejarle ir en transferencia, a menos que recibiera una cuantía por la misma.

FIFPRO ayudó a Bosman en su pleito contra este impedimento para su vida laboral, y estuvo presente en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea junto a él, cuando se emitió sentencia en 1995, a consecuencia de la cual el fútbol tuvo que modificar sus normas.

“Debido a mi tenacidad y a la ayuda de FIFPRO, pude ganar el caso,” afirma Bosman. “Cuanto más se me bloqueaba, mayor determinación sentía.”

Rechazó sus incentivos monetarios ofrecidos en el último minuto por la FIFA y la UEFA para zanjar el caso de manera extrajudicial antes de que el Tribunal europeo emitiera sentencia. Aunque su carrera fue interrumpida y atravesó momentos difíciles, Bosman no lamenta haber mantenido su postura.

Seis años después, el 1 de septiembre de 2001, ante la presión de la Comisión Europea, la FIFA presentó un paquete de normas sobre transferencias internacionales y solicitó a sus 200 asociaciones miembros que actualizaran su reglamentación nacional.

Las normas de transferencia de la FIFA (artículo 18.3) manifiestan que un futbolista profesional “tendrá la libertad de firmar un contrato con otro club si su contrato con el club actual ha vencido.”

Bosman se enorgullece de que tantos futbolistas se hayan beneficiado del sacrificio que tuvo que realizar hace tantos años. “La sentencia Bosman,” afirma, “representa libertad.”